Los planes al aire libre son sin duda la estrella del verano. Si lo tuyo es la playa, prepárate para disfrutar a tope de tu maternidad en la arena, eso sí, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones básicas para que la jornada playera con niños de corta edad sea un éxito.

¡Toma nota!

Menores de 6 meses… ¡mejor a cubierto!

Primero y principal: No es recomendable ir a la playa con niños menores de 6 meses. ¡Papis, habrá tiempo para todo! La piel del bebé antes de los 6 meses es demasiado sensible tanto para tolerar el sol como el agua salada e incluso la arena. También es cierto que en numerosas ocasiones no se trata de un capricho, si hay hermanos mayores, la visita a la playa es casi obligada. Si es tu caso, y finalmente llevas a un bebé menor de 6 meses a la playa, las precauciones tienen que ser máximas: mantén al bebé a cubierto bajo la sombrilla y protege su delicada piel con ropa fresca de algodón.

¡La protección solar, siempre a mano!

En el caso de los bebés, la primera recomendación es la misma que para los adultos. La crema solar debe aplicarse en casa, media hora antes de la exposición solar y de forma generosa. Conviene advertir que en bebés de pocos meses, la protección solar puede irritarles la piel o provocar algún que otro contratiempo ya que al llevarse las manos a la boca pueden ingerirla. Nada grave, pero conviene estar atentos. Los dermatólogos desaconsejan el uso de cremas solares antes de los 6 meses, por lo que el mejor protector solar para la franja de edad de 0-6 meses es, sin duda, la sombra. En cuanto al tipo de protección, decántate por la que presente una cobertura total, ¡toda precaución es poca! Asegúrate de que la crema es resistente al agua y a la fricción y que combata tanto los rayos UVB como los rayos UVA.

Al agua, poco a poco

bebés en la playa

Para familiarizar al niño con el agua nada mejor que el tacto y el cariño. Ten en cuenta que en las primeras experiencias, el mar puede darle miedo o notar el agua muy fría. Acércate a la orilla, mójale los piececitos y observa su reacción. Si le gusta, estupendo. Si no es el caso, no le fuerces: A todos los niños acaba encantándoles el agua. Puedes simplemente jugar en la orilla o utilizar una piscinita hinchable para que disfrute del agua en un ambiente más tranquilo.

Las mejores horas

bebés en la playa

Es obvio. Si a los adultos se nos recomienda que evitemos las horas centrales del día, para los pequeños, los dermatólogos prácticamente lo prohíben. Lo ideal es aprovechar el fresco de la mañana (entre las 9 y las 11) o la caída del sol por la tarde ( a partir de las 18h). De este modo te asegurarás de que tu bebé no esté expuesto al sol cuando éste es altamente perjudicial para su frágil y delicada piel.

La hidratación… ¡básica!

Suministrar líquidos con frecuencia al bebé es básico para prevenir un golpe de calor. Ten en cuenta que la capacidad de regulación corporal de un niño menor de 3 años es muy limitada, por ello, mantenerlo hidratado es imprescindible. No esperes a que pida agua, encárgate de que beba con frecuencia: cuando un pequeño está entretenido… ¡se olvida hasta de respirar!

Sigue nuestros consejos, usa tu sentido común y ¡disfruta de la playa!