El sueño de los hijos es uno de los temas que más dudas y preocupaciones suscita entre los padres. El sueño del recién nacido es muy irregular porque depende totalmente de la alimentación y poco se puede hacer para regularlo o mejorarlo. Solo queda esperar y tener paciencia. Debes tener en cuenta que las condiciones en las que duerme son muy importantes, y un colchón de cuna adecuado puede ser esencial. Consúltanos para cualquier duda sobre nuestro colchón para bebés BabyKeeper.

A partir de los tres-cuatro meses, los bebés empiezan a seguir una rutina con las tomas y entonces sí se pueden tomar algunas medidas para ayudarle a regular el sueño.

1º Problema: tu bebé puede tiene el sueño cambiado debido a que, hasta las 4-8 semanas de este, no adquieren un ritmo día-noche adecuado. La solución a esto es, durante el día, intenta que le de mucho la luz natural, para la secreción de melatonina, la hormona que regula el sueño, y al final de día procura que reciba menos luz. Realiza sus cuidados siempre a la misa hora e intenta bañarle a última hora de la tarde para que se quede relajado.

2º Problema: tu bebé solo se duerme en brazo. Hasta los 3 o 4 meses no suele haber problemas para dormir a tu bebé en brazos. Pero después es mejor que el bebé aprenda a dormirse solo, ya que no siempre podrás tenerle en brazos cuando tenga sueño. La solución a esto es acunar al bebé para tranquilizarle y ayudarle a que se sienta seguro, pero déjale en su cuna antes de que se quede dormido del todo. Si está muy habituado a los brazos, antes de intentar que duerma acostúmbrale a estar solo algunos ratos por el día.

3º Problema: Se despierta muchas veces durante la noche. Todos los niños se despiertan por la noche, pero muchos se duermen enseguida porque están rodeados por las mismas circunstancias en las que iniciaron el sueño.  Para ayudarle a conciliar el sueño ofrécele un muñeco blandito o cualquier otro objeto que él pueda manejar y permanecer con él toda la noche. Si se despierta, ve a su lado y háblale bajito unos minutos para tranquilizarle, pero deja el cuarto antes de que se duerma. Trata de no sacarle de la cuna, si lo hacer, puedes espabilarle del todo y le costará más dormirse de nuevo.

4º Problema: Se duerme al pecho. Este problema es muy lógico, ya que acaba de comer, está cansado por el esfuerzo y muy a gusto en el regazo de mamá. No pasa nada por dejarle dormido un rato en el pecho, pero después conviene espabilarle un poco antes de acostarle en la cuna.

5º Problema: Se despierta cada vez que se le cae el chupete. Esto ocurre porque ha aprendido a dormirse con él, y cada vez que se despierta lo necesita para volver a dormir. Además de que todavía no sabe ponérselo solo. Para ello, deja varios chupetes en la cuna para ayudarle a que los encuentre y se los ponga.