La dermatitis atópica se trata de una enfermedad inflamatoria. En los últimos años se ha experimentado un aumento importante en los casos de los niños que la padecen. De hecho, los niños constituyen el 90 % de los casos, y el 20 % de niños son menores de seis años.

Es frecuente que esta enfermedad se presente en niños antes de los cinco años. Actualmente la piel atópica supone una de los principales motivos de las consultas en dermatología. Mientras que en algunos casos desaparecen una vez alcanzamos la edad adulta, otros la sufren a lo largo de la vida.

¿Cómo detectar la piel atópica en bebés?

Entre los síntomas, aparecen erupciones y sequedad en la piel, produciendo escamas, sensación de picor y enrojecimiento. Las zonas donde es más habitual que aparezcan son el cuello cabelludo, las rodillas, codos y mejillas. Es importante prestar atención a la aparición de los brotes y detectar qué factores los desencadenan para poder prevenirlos y reducirlos en la medida de lo posible.

¿Cómo cuidar la piel atópica en bebés?

El primer paso es cuidar al máximo la limpieza e hidratación de la piel del bebé. Busca productos de cuidado específicos para pieles atópicas. Durante el baño (debe durar unos 10 minutos aproximadamente) evitaremos que el agua esté demasiado caliente, siempre será mejor una temperatura media. Una vez bañamos al bebé, es necesario secar su piel a palmaditas.

En cuanto a los textiles que estén en contacto con el bebé, evita las fibras sintéticas o lana puesto que es posible que causen reacciones alérgicas. Recuerda que cuando compramos textiles debemos fijarnos siempre en los certificados que nos aseguren la calidad de los mismos. Busca el certificado Oeko-Tex Clase I es el más estricto del mercado.

La funda de los colchones de cuna BabyKeeper cuenta con este certificado, asegurando a los papás que la piel del bebé puede estar en contacto directo con la funda. Gracias a la tecnología Dermawell incorporada en el tejido de la funda, ayuda a prevenir los síntomas de las pieles atópicas.

Si tu bebé tiene dermatitis atópica es fundamental seguir una rutina en cuanto al cuidado de la piel y la hidratación. Humedece la piel del niño al menos dos veces al día con cremas o aceites. De esta forma conseguimos mejorar la elasticidad de la piel. Además, siempre usaremos una protección solar indicada para pieles sensibles.