Unos sencillos pasos a la hora de planificar tu viaje te ayudarán a reducir el estrés y disfrutar el tiempo que estés fuera.

Lo más importante de todo es organizar el viaje con tiempo. Siempre tendrá  que reservar de antemano el asiento del avión, procura que éste sea en el pasillo, será más cómodo para las frecuentes idas al servicio. Otro de los puntos importantes es el alojamiento en el destino elegido para este viaje. Intenta además viajar con poco equipaje, lleva contigo tan sólo lo estrictamente necesario. Una vez llegas al destino, agradecerás haber planificado el traslado al alojamiento que hayas contratado. Lleva contigo un bolso de mano con las cosas imprescindibles para ti (algún snack, artículos de aseo, un libro, una muda…).

Puedes hacer las actividades habituales de un viaje como caminar, ver museos y descubrir nuevos restaurantes. Es posible que te canses rápidamente. Disfruta de todas estas experiencias pero adaptándote a tu ritmo. Intenta poner los pies en alto durante un momento, descansar un rato en la habitación para recargar las pilas o darte un baño.

En los viajes es posible que las comidas y cenas se vean alteradas, por ello, es importante tener a mano algunos snacks. Por supuesto no debemos olvidar llevar siempre agua con nosotros para evitar una posible deshidratación. Si sufres náuseas trata de comer en pequeñas cantidades unas cinco veces el día.

La circulación sanguínea sufre durante el embarazo, no permanezcas quieta mucho tiempo. Pasear por el pasillo del avión ayudará a mantener la sangre en circulación. Otro consejo que te ayudará será practicar estiramientos cada media hora. Si estás sentada, gira los tobillos haciendo círculos y mueve los dedos de los pies. Si tienes tendencia a sufrir várices en las piernas, utiliza medias de compresión de maternidad, ayudan a aliviar la hinchazón y los dolores de las piernas.

En cuanto a la posibilidad de necesidad de vacunas según el destino, se recomienda no viajar durante el embarazo a ningún país con un alto riesgo de contraer enfermedades cuando las vacunas contra ellas puedan generar riesgos. En muchos de esos países, la calidad de los sistemas de salud, del agua y de los alimentos también dejan mucho que desear. Una simple infección con diarrea y náuseas o vómitos puede deshidratar rápidamente a una mujer embarazada.

Durante el embarazo son comunes las infecciones vaginales. Para mantenerte protegida ante las mismas no te vistas con ropa ajustada, si te bañas, cámbiate de ropa cuanto antes y usa ropa interior de algodón.

Por último pero no menos importante, antes de viajar, consúltalo con tu ginecólogo. Durante el viaje, ten siempre contigo la tarjeta sanitaria. Antes de viajar localiza el hospital más cercano en caso de emergencia.