La llegada de un hijo es un momento único lleno de felicidad. Sin embargo, este acontecimiento no llega con un libro de instrucciones. Por ello, cualquier padre primerizo tiene miedos, dudas y angustias.

Si es tu caso, que no cunda el pánico. Es normal que se cometan fallos. De hecho, algunos de ellos son más comunes de lo que piensas. ¿Quieres saber cuáles son los errores más frecuentes de los padres primerizos?

Una de las situaciones que se repiten una y otra vez es preocuparse constantemente por todo lo que le ocurre al bebé. Nos obsesionamos con la respiración del pequeño, si duerme las horas suficientes, si llora mucho…

Es normal que cuando llega el primer hijo los padres se sientan desorientados en algunos momentos. Queremos que el bebé esté lo mejor posible pero hay que estar tranquilos y mantener la calma. Cualquier duda que surja es recomendable consultar al pediatra.

Otro de los errores que se cometen con mayor frecuencia es abrigar al pequeño más de lo necesario. Hay que tener en cuenta que los bebés no necesitan más que una manga más de lo que llevamos los padres.

Raparle el pelo es una costumbre que se ha mantenido a lo largo de las generaciones. El motivo es que se piensa que de esta manera el pelo saldrá más fuerte. Esto es un error ya que no se ha demostrado que esto ocurra científicamente.

En cuanto al sueño, no debes mantener la casa en absoluto silencio mientras el bebé duerme ya que es aconsejable que se acostumbre a dormir con los sonidos propios del ambiente.

Por último, si os sentís desbordados o cansados, no dudéis en reconocer que necesitáis ayuda y pedir a los abuelos, tíos o a cualquier ser querido que os echen una mano.