Uno de los elementos imprescindibles en una casa con bebés son los sacos de dormir. Se trata solo de un muy buen aliado para cualquier padres. Los sacos de dormir evitan que el bebé se mueva mientras duerme y que se gire boca abajo. Elegir el mejor saco de dormir para el bebé es muy importante, ya que se debe encontrar el que mejor se adapte a las necesidades específicas de cada niño.

Los sacos de dormir son una especie de pijama para el bebé que evita el uso de sábanas o mantas. Se pueden emplear encima de la ropa del bebé, evitando que se destape y se pueda resfriar durante la noche.

Cabe destacar que existen diferentes grosores de sacos de dormir para bebés según la época del año y están forrados con material específico para mantener la temperatura corporal del bebé.

¿Por qué utilizar un pijama saco?

  • Evita que el bebé se mueva o deslice en la cama: Es muy común que los bebés, especialmente a partir de los 4 meses, los bebés comiencen a moverse en la cama o en la cuna y pueden quedar atrapados debajo de las sábanas sin poder respirar. Si se usan sacos de dormir no es necesario emplear ropa de cama específica para niños, ya que son perfectos para usar con un body o ropa fina por debajo.
  • Mantiene la temperatura corporal del bebé dentro de la normalidad: los sacos de dormir evitan que el niño se destape al moverse y mantiene estable su temperatura corporal, para que no pase frío ni calor durante la noche o las horas de sueño. Es recomendable elegir el tipo de saco de dormir según la estación del año a la que corresponda, porque existen diferentes grosores y, también, se debe tener en cuenta la temperatura a la que se encuentra la habitación donde va a dormir el bebé.

Uno de los principales aspectos en los que nos debemos fijar a la hora de adquirir un saco de dormir para bebé es en el nivel de resistencia térmica de cada modelo, ya que de esto va a depender que este saco sea adecuado para el verano o bien para el invierno. También se pueden encontrar modelos especialmente diseñados para los meses de entretiempo, en los que no hace ni frío ni calor pero que resulta necesario abrigar a los bebés.

Se debe tener en cuenta que no es lo mismo un saco de dormir para bebés con forro polar que uno elaborado a base de algodón o muselina, ya que el forro polar será más abrigado que el de muselina y éste último aporta una gran ligereza que no es adecuada para el frío.

Se pueden encontrar sacos elaborados con diversos tipos de materiales, desde los diseñados en algodón hasta aquellos sacos de bebé que son tan ligeros y finos como una sábana, ideales para usar durante los meses de más calor.

Siempre se debe comprobar que los materiales aporten protección y comodidad al bebé sin que pesen demasiado sobre su cuerpo, permitiéndole mover los pies incluso dentro del mismo. Estos materiales deben ser suaves y respetuosos con su suave y delicada piel.