El primer es año es de vital importancia en la vida de un bebé. Se trata de una etapa muy cambiante, y cualquier pequeño percance puede alterar su sueño. Hay muchas causas que pueden provocar el insomnio en las primeras etapas de la vida, entre las que podemos el inicio en el mundo del gateo, la salida de los primeros dientes, o los típicos constipados de los bebés.

Hay muchos trucos para intentar que tu bebé no pierda el sueño, pero realmente no todos funcionan como esperamos.

De inicio hay que tener claro que durante el primer año de vida, nuestra aportación no ayudará mucho al sueño del bebé. Se puede ayudar intentando que nuestro bebé esté relajado en todo momento. Las canciones son lo más usual para conseguir esto, aunque un buen baño también ayuda a la hora de relajarse.

El problema viene cuando, tras ya empezar a caminar, sigue teniendo problemas con el sueño.

Hay varias técnicas para intentar solucionarlo, pero lo que funciona en algunos bebés no funciona en otros, no hay una fórmula mágica. Realmente cada padre debe ir probando hasta dar con la combinación perfecta para su bebé.

La técnica más utilizada y por lo tanto, la más conocida, es el canto de una nana, estando el bebé en su cuna. Por comodidad, muchos padres llevan a su cama a sus hijos, pero esto puede mal acostumbrar al bebé a dormir con ellos, por lo que es recomendable una cuna, o un colchón supletorio.

Hay también otro tipo de padres que consideran que para dormir, hay que estar cansado. Caminar, saltar y jugar sin parar hasta que el bebé cae dormido por el cansancio. Esta técnica suele ser muy efectiva, ya que el pequeño se queda sin fuerzas. También se puede probar a aburrir al bebé, poniéndole delante de la televisión, aunque yo no recomiendo esta técnica, ya que no me fue útil.

Debes recordar la importancia de un buen colchón de cuna para su descanso. Nosotros, desde aquí, te recomendamos nuestros colchones de cuna para un buen sueño de tu bebé.

También tenemos a los padres que bajan a la calle con la sillita del bebé y dan vueltas  por la calle hasta que su bebé se duerme. También he conocido a otros que, cuando su bebé no puede dormir, lo pasean con el coche hasta que se queda dormido.

Este tipo de técnicas van combinadas con mecer al bebé en sus brazos, después del paseo. Cuando consigue coger el sueño, lo llevan a la cuna con mucho cuidado para que no despierte.

También es recomendable hacer que el bebé se sienta “mayor”. A partir de los 2 años de edad, ya podemos utilizar esta técnica. Se trata de abandonar la cuna y sustituirla por una cama, en un cuarto aparte. Esto provoca un sentimiento positivo, ya que entiende que ya es mayor y debe de dormir en un “cuarto de mayores”.

Por último, hay veces en las que ninguna de estas técnicas funciona de forma independiente. El truco está en ir combinando hasta que encontréis la conjunción ideal.