Las vacaciones de Semana Santa ya están aquí. Muchos aprovechamos para exprimir estos días en familia y desconectar del ritmo diario. Para muchos, será el primer viaje de vuestro bebé así que será un bonito recuerdo que no olvidaréis jamás.

Si has optado por un trayecto en coche, piensa que si para ti los viajes en carretera suelen ser algo pesados e incómodos, para los bebés también lo son. Por eso, los papás tienen que conseguir que el trayecto sea un poco más ameno.

La opción ideal sería no programar viajes demasiado largos y evitar las horas con mayor tráfico. Recuerda que como en cualquier viaje en coche, es importante parar cada dos horas para descansar, sacar a tu bebé de la sillita y estirar las piernas. Puedes aprovechar las paradas para cambiarle el pañal, darle de comer y jugar un rato. Para entretener a tu bebé no olvides sus juguetes y música favorita para distraerle durante el trayecto.

Un factor importante durante el trayecto es el control de la temperatura. Procura no abrigarle demasiado, ten en cuenta que la sillita desprende mucho calor. No pueden faltar los parasoles en las ventanillas traseras de tu coche.

Por supuesto, antes de emprender el viaje, tenemos que verificar que nuestra sillita se adapta a las necesidades de nuestro bebé y supervisar el estado de la misma. Si viajáis dos adultos una buena idea es que uno de ellos viajen en la parte trasera del coche para acompañar al bebé.

Si has organizado un viaje en avión y tu bebé tiene menos de 12 meses es posible que pienses que el recorrido puede convertirse en un problema pero, teniendo en cuenta algunas claves, no implica ningún problema.

Programa el viaje con antelación, no vayas con el tiempo justo al aeropuerto y prepara una bolsa con los imprescindibles de tu bebé: una muda, pañales, algún juguete, toallitas húmedas… Intenta aligerar tu equipaje al máximo y llevar tan sólo lo necesario.

Para evitar la tensión en los oídos durante el despegue y el aterrizaje puedes darle el pecho o el biberón. Si el viaje es muy largo, será recomendable elegir un vuelo nocturno. Dependiendo de la duración del trayecto muchas aerolíneas ofrecen la posibilidad de reservar previamente una cuna.

Viajar en tren suele ser la opción más cómoda para muchos padres ya que, aunque el tiempo del trayecto suele ser más largo que en avión, ofrece muchas ventajas. Por un lado, hay más espacio si es necesario calmar a tu bebé. Y por otro, las estaciones de tren en general están más cerca que los aeropuertos del centro de las ciudades.

Otra de las ventajas es que no es necesario estar en la estación dos horas antescomo suele pasar en los aeropuertos. La posibilidad de pasear por los pasillos e, incluso, cambiar de aires en la cafetería es otro plus.

¿Qué destino habéis elegido para disfrutar de estas pascuas? Cuéntanos dejando un comentario 🙂